Aunque pueda sonar un poco raro, hasta ahora no se podía pagar un iPad con dinero contante y sonante. ¿El motivo?, desde Apple no querían que la gente hiciera dinero con su nuevo invento, revendiéndolos fuera del mercado norteamericano a un precio mayor.

Y para poder controlar esas supuestas reventas, lo que se les ocurrió fue venderlo sólo previo pago con tarjeta de crédito. Ya hablamos por aquí del caso de un hombre que no pudo comprar más de cuatro iPads, que según publicó él en su blog, eran para familiares y amigos.
Hace pocos días también saltó a la prensa el caso de una mujer de California, que después de ahorrar monedita a monedita durante bastante tiempo para comprarse su iPad, cuando sacó su fajo de billetes en la Apple Store donde se había dirigido, le dijeron que ni hablar del peluquín. Que o con tarjeta de crédito, o que no había juguetito. La señora, Diane Campbell, lo quería para seguir sus lecciones de guitarra vía internet a través del tablet de Apple. La susodicha debe ser todo un personaje, porque hasta en la tele apareció toda apenada por quedarse sin capricho.
Pero que nadie se lleve las manos a la cabeza ni se rasgue las vestiduras, la historia ha tenido final feliz. Además de cambiar su política de cómo pagar el iPad, desde Apple, han querido tener un gesto altruista con la señora Campbell, y le han regalado un iPad. Si es que ya lo dicen, aquí el que no llora no mama.