Una historia bastante extraña nos llega desde el lejano oriente. El pasado 16 de Julio parece ser que un empleado de Foxconn, que es la empresa que entre otras cosas fabrica el iPhone 3GS, se suicidó después de haber perdido un prototipo de cuarta generación de dicho teléfono móvil.
Por lo visto este hombre era el encargado de recoger y llevar a Foxconn 16 nuevos prototipos de la próxima generación de iPhone de Apple. Y mira tú como son las cosas, se ve que el buen hombre perdió uno por el camino. Fue sometido a varios interrogatorios por la gente de seguridad de Foxconn, que según se ha dicho, no fueron lo que se dice muy apropiados. Lo que parece ser que provocó que este hombre cometiera semejante locura.
La gente de Foxconn ya ha pedido disculpas y todo eso, pero ya se sabe cómo actúan estas grandes empresas, vamos, que les debe dar completamente igual. Y te da que pensar en toda la presión que a la que debe estar sometida esta gente, ante la posibilidad del espionaje industrial, para hacer semejante barbaridad.
