
Los iPod que se vendan en Europa tendrán que tener un volumen más bajo. La Comunidad Europea acaba de aprobar una norma por la cual los reproductores de música no podrán pasar de los 80 decibelios. Este nivel de volumen es el más aconsejado para que no haya problemas auditivos.
Un estudio que se ha realizado hace poco tiempo, demuestra que más de 10 millones de europeos tienen peligro de sufrir este tipo de problemas auditivos, que pueden dañar el oído de forma permanente. Esta nueva norma será puesta en funcionamiento lo más pronto posible, según informó el cuerpo de estandarización de la Comunidad Europea.
Algunos entendidos en la materia han declarado: “Los estándares de la Unión Europea no son obligatorios, pero si los nuevos estándares son aprobados por la Comisión Europea y publicados en el Diario Oficial de la Unión Europea, inmediatamente se convierte en un normativa industrial”. Por lo tanto escuchar música a alto volumen está permitido, pero los fabricantes tendrán que informar a los usuarios de las consecuencias negativas de hacerlo por medio de pegatinas en los reproductores de música.